ENTORNO Y NATURALEZA

LA RESERVA REGIONAL DE CAZA DE LA SIERRA DE LA CULEBRA

Sierra de la Culebra. Lobos

El Centro del Lobo Ibérico es el punto de partida para conocer la Sierra de la Culebra y sus espacios naturales vecinos: el Parque Natural del Lago de Sanabria y alrededores y el Parque Natural de Montesinho, en Portugal, que conforman una de las áreas protegidas más extensas de la península Ibérica.

La Reserva Regional de Caza de la Sierra de la Culebra fue creada el año 1973, en 1998 se incluyó en la Red Natura 2000 de la Unión Europea con la denominación de Lugar de Interés Comunitario (LIC) ES4190033 - Sierra de la Culebra, con una superficie de 61.305,20 ha. Comprende 12 términos municipales, con un total de 41 núcleos de población.

La Sierra de la Culebra es un espacio natural de media montaña que conecta las llanuras del noroeste zamorano con la montaña sanabresa. Como área de transición entre estos espacios geográficos, la Culebra es una sierra de grandes contrastes que concentra una amplia gama de paisajes y una interesante variedad de ecosistemas.
Su valor natural más importante, sin olvidar la presencia de interesantes singularidades botánicas y zoológicas, reside en la existencia de una rica comunidad faunística en la que destaca su población lobuna, que regula y selecciona una pujante y variada población de ungulados silvestres.

La vegetación de este entorno refleja el continuo aprovechamiento de sus recursos a lo largo de la historia, dando lugar a un paisaje estructurado en forma de mosaico. Las extensas manchas de brezal, verdaderas protagonistas del paisaje vegetal de la Culebra, parecen interrumpidas por geométricas plantaciones de pinar perfectamente delimitadas por cortafuegos y caminos, y en menor medida con irregulares manchas del bosque original de encinas, alcornoques, madroños o robles. El resto de espacios arbolados lo ocupan, en los fondos de valle y el entorno de los pueblos, las majadas de robles, las plantaciones de castaños y la vegetación ribereña asociada a los cursos de agua más importantes.

La heterogeneidad de hábitats y la tranquilidad en las zonas más alejadas de los núcleos urbanos favorecen la conservación en este espacio de importantes poblaciones animales, aunque su verdadera importancia reside en que alberga una de las comunidades faunísticas más completas y equilibradas de la Península.            

El lobo, sin duda, es el protagonista en la fauna de la Reserva. No en vano conserva en este espacio la población mejor conservada de Europa Occidental. También los ciervos de la Culebra han adquirido protagonismo a costa de la elevada calidad de los trofeos y los impresionantes tamaños que alcanzan. Las poblaciones de este cérvido, así como las de el jabalí y corzo, se encuentran reguladas y seleccionadas por la predación del lobo.

Pero además la Sierra es un espacio que mantiene nutridas poblaciones de algunas especies protegidas, raras o vulnerables, entre las que resaltan las de aguilucho cenizo, gato montés, víbora hocicuda y chotacabras gris. También es destacable la presencia de nutrias, martas, armiños o desmanes ibéricos. También las aves rapaces están bien representadas, destacando águila real y culebrera, azor, halcón abejero y elanio azul.

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